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Verrugas

¿Qué son las verrugas?

Las verrugas  son lesiones benignas muy frecuentes causadas por una infección por el virus del papiloma humano (VPH). Por este motivo estas lesiones a veces reciben el nombre de papilomas, sobre todo cuando aparecen en los pies. Dada su naturaleza viral son lesiones contagiosas que pueden extenderse dentro del mismo paciente y a otras personas.

¿Quién puede tener verrugas?

Las verrugas pueden aparecer en cualquier persona y a cualquier edad, aunque son especialmente frecuentes en niños y gente joven. Sí es cierto que ciertas personas tienen más propensión a padecerlas, lo cual se explica debido a una cierta predisposición genética. Además, debido a que son causadas por un virus, cuando la piel está dañada existe más facilidad para el contagio (por este motivo son más frecuentes en gente que se comen las uñas o se quitan las cutículas).

¿Cómo se adquieren las verrugas?

La infección se produce tras en contacto con personas que tienen verrugas. Sin embargo, no se trata de un virus excesivamente contagioso, sino que requiere un cierto contacto estrecho para que se pueda producir la infección. A pesar de ello, existen personas con cierta predisposición que sí se pueden contagiar con más facilidad, o bien presentar un mayor número de lesiones. También se puede producir un autocontagio, de manera que el virus puede causar más lesiones a partir de una primera verruga. Esto puede ocurrir en cualquier momento, a veces incluso años después de que se produjera la primera infección. Por este carácter contagioso se recomienda siempre tratar las verrugas, y consultar siempre con su dermatólogo, que es la persona más adecuada para determinar el tratamiento más indicado en su caso.

¿Dónde aparecen las verrugas?

Las verrugas pueden afectar a la piel y las mucosas, apareciendo por tanto en cualquier parte de la superficie corporal. Sin embargo, son especialmente frecuentes en manos y pies, donde a veces son confundidas con simples callosidades (una manera de distinguirlas es que las verrugas tienden a sangrar con un punteado característico cuando se enganchan o se rozan y se levanta la capa superficial).

Además, existe un tipo especial de verrugas que aparecen en área genital, y que se consideran una enfermedad de transmisión sexual. Este tipo de verrugas reciben el nombre de verrugas genitales o condilomas acuminados, y su morfología y tratamiento difieren del resto.

¿Qué apariencia pueden tener las verrugas?

La morfología y apariencia de las verrugas varía mucho dependiendo sobre todo de la localización. Así, cuando aparecen en manos suelen tener una forma sobreelevada, a modo de cúpula rugosa, y es frecuente que presenten un punteado negruzco. Sin embargo, en la planta de los pies, y debido a la presión del peso del cuerpo, no sobresalen tanto, sino que crecen hacia dentro y son más difíciles de diferenciar de una callosidad. En este caso también puede aparecer un punteado negruzco, y es típico que duelan a la presión lateral con los dedos o al caminar (los pacientes refieren como un “clavo” que notan a cada paso). A nivel genital las verrugas suelen tener un aspecto de coliflor, única o más frecuentemente múltiple, y una consistencia más blanda.

¿Qué tratamientos existen para las verrugas?

El tratamiento de las verrugas dependerá de múltiples factores, entre ellas el tipo de verruga, su número, tamaño y localización, de la experiencia del médico y del deseo del paciente. En general no se recomiendan tratamientos agresivos que puedan dejar cicatrices, ya que son lesiones benignas.

En general se puede decir que existen dos tipos de tratamientos:

-          Tratamientos tópicos: se basa en el uso repetido de ciertas sustancias y fórmulas magistrales que van eliminando poco a poco capas de piel hasta que destruyen la verruga completamente. Estos tratamientos pueden ser bastante agresivos si no se usan con cuidado, por lo que siempre se deberían emplear bajo supervisión de su dermatólogo.

-          Tratamientos destructivos: encaminados a destruir la lesión por distintos medios. Se puede emplear la electrocirugía, la crioterapia, o la destrucción por láser. Estos tratamientos son más o menos equivalentes, y consiguen unas tasas de curación similares. Sin embargo, siempre se recomienda su aplicación por un dermatólogo, debido a que en algunas localizaciones y según qué tratamiento, podrían dar lugar a cicatrices dolorosas.

En el caso de las verrugas genitales, el modo de actuar es otro, ya que al tratarse de una enfermedad de transmisión sexual, se deben realizar ciertas analíticas adicionales, e instaurar un tratamiento que a menudo difiere del de las verrugas comunes de otras localizaciones.

En Clínica Clemente disponemos de distintas modalidades de tratamiento en función del tipo de verruga que presente y de su localización. Además, también disponemos de láser quirúrgico (láser CO2), con el que podemos tratar de forma eficaz prácticamente cualquier tipo de verruga. Ante la sospecha de presentar una verruga, consúltenos y le ayudaremos a llegar a un diagnóstico exacto, y le ofreceremos el mejor tratamiento disponible para Vd.

Además, recuerde que en Clínica Clemente todos los tratamientos son realizados personalmente por su dermatólogo, lo cual constituye la máxima garantía para su piel.

¿Son eficaces los remedios caseros y los productos antiverrugas de farmacia?

Los remedios caseros en general no son eficaces para tratar las verrugas. Sin embargo, sí que se ha demostrado que la predisposición psicológica hacia la curación puede estimular a las propias defensas del organismo para que se encarguen de eliminar el virus. Esto explicaría el por qué de la eficacia de ciertos remedios o de ciertos curanderos que supuestamente tienen el “poder” de curar las verrugas.

Por otro lado, en su farmacia puede encontrar múltiples tratamientos comercializados para tratar verrugas. Aunque algunos de ellos pueden ser eficaces en el caso de verrugas muy pequeñas e incipientes, habitualmente fracasan cuando se trata de verrugas evolucionadas, que es cuando el paciente suele querer tratarlas.

Además, existe la creencia popular (e incluso de muchos médicos no dermatólogos) de considerar verrugas a múltiples lesiones benignas de piel que sobresalen, y que sin embargo no son para nada verrugas. Así, es muy frecuente oír que los lunares maduros (nevus intradérmicos) de la cara, o los acrocordones (fibromas blandos) del cuello son verrugas. Esto no es cierto, sino que son lesiones de naturaleza benigna que no están causadas por una infección viral, y que por tanto requieren medios de tratamiento distintos de los que se encuentran en la farmacia.

Por todos estos motivos, ante la sospecha de una verruga, siempre debería consultar con su dermatólogo, quien le ayudará a llegar a un diagnóstico preciso de su lesión, y le aconsejará cuál es el tratamiento más adecuado en función de la misma.

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