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Dermatología Pediátrica

La dermatología pediátrica es la subespecialidad encargada de tratar todos los problemas de piel de los niños, así como el cuidado de su piel. La piel del niño, por sus especiales características, puede padecer muchas enfermedades que también afectan a los adultos, pero además tiene enfermedades específicas que son mucho más frecuentes a esta edad. Por ello, es fundamental consultar con un dermatólogo experto ante cualquier problema de piel del niño que no esté respondiendo al tratamiento de su pediatra.

En Clínica Clemente contamos con un equipo de especialistas integrado por dos dermatólogos y una pediatra, capaces de diagnosticar y tratar cualquier problema de piel de nuestros pacientes más pequeños.

La enfermedad más frecuente en los niños es la dermatitis atópica, que afecta a un 25-30% de ellos. Además, su piel es más sensible y por tanto más propensa también a determinadas infecciones, como impétigo contagioso, verrugas, molluscum contagiosos, o tiñas por hongos.

¿Qué tratamientos de dermatología pediátrica existen?

Dermatitis atópica

¿Qué es la dermatitis atópica?

La dermatitis atópica, también llamada eczema atópico, es un desorden de la piel hereditario y crónico que afecta con frecuencia a los bebés o a los niños pequeños, y puede persistir hasta que el niño alcanza la adolescencia o la edad adulta. El eczema provoca picor, enrojecimiento y descamación de la piel.

Los padres con eczema, rinitis alérgica o asma, tienen más probabilidades de tener hijos con eczema atópico. La condición puede agravarse debido a la acción de diferentes desencadenantes como sustancias irritantes ambientales, alergias y estrés.

El eczema tiende a agudizarse en épocas de estrés, cuando la temperatura es extremadamente elevada o baja, humedad elevada, cuando el paciente sufre una infección bacteriana o cuando la piel resulta irritada por el contacto con tejidos (lana) o detergentes. Entre los niños que tienen eczema, el 65 por ciento muestra signos de eczema en el primer año de vida y el 90 por ciento en los 5 primeros años.

 

¿Cuáles son los síntomas del eczema?

La distribución del eczema puede variar con la edad. En bebés y niños pequeños, el eczema suele localizarse en la cara, la parte externa de los codos y en las rodillas. En los niños mayores y adultos, en cambio, tiende a manifestarse en manos y pies, brazos y en la parte posterior de las rodillas (zonas de pliegues).

Los síntomas y las lesiones que aparecen en la dermatitis atópica pueden ser muy variables según el paciente. Sin embargo, son especialmente frecuentes los siguientes:

  • Piel extremadamente seca con picor.
  • Pequeños bultos en la piel o erosiones que exudan al rascarse.
  • Enrojecimiento e inflamación de la piel.
  • Engrosamiento de la piel e hiperpigmentación (en el caso de eczema crónico).

El rascado y frotamiento excesivos pueden rasgar la piel y provocar una infección. Los síntomas de eczema pueden parecerse a los de otras enfermedades de la piel, por lo que siempre es importante consultar con un dermatólogo para asegurar el diagnóstico.

 

¿Cómo se diagnostica el eczema?

La dermatitis atópica es muy común, y habitualmente el diagnóstico lo realiza el dermatólogo basándose en la clínica. También puede ser importante tener en cuenta los antecedentes familiares (los niños nacidos de una madre que tiene una enfermedad alérgica son más propensos a desarrollar eczema), los antecedentes personales de alergia o asma, y a veces puede ser útil realizar análisis de sangre.

 

Tratamiento del eczema

No existe una cura definitiva para el eczema, ya que es una enfermedad crónica que cursa por brotes, aunque tiende a mejorar con la edad. Sin embargo, con un tratamiento adecuado se pueden tratar esos brotes y conseguir que éstos sean menos frecuentes y menos intensos. Los objetivos del tratamiento consisten en reducir el picor e inflamación de la piel, hidratar la piel y prevenir las infecciones.

En Clínica Clemente le ayudaremos a llegar a un diagnóstico, evaluaremos su caso y la gravedad de su afectación, y le aconsejaremos sobre cuáles pueden ser los tratamientos más adecuados en su caso.

 

Recomendaciones generales en la dermatitis atópica:

Las siguientes son sugerencias para el control del eczema:

  • Evite el contacto con agentes irritantes, según lo indique su dermatólogo.
  • Tome baños o duchas cortos con agua tibia, evitando el agua muy caliente.
  • Emplee buenas técnicas de cuidado de la piel.
  • No utilice jabones fuertes. Solicite a su dermatólogo que le recomiende una marca.
  • Vístase con ropa ligera – el sudor puede empeorar el eczema.
  • Utilice lociones hidratantes al menos una vez al día. Solicite a su dermatólogo que le recomiende una marca.
  • Evite rascar el área afectada.
  • Disminuya al mínimo el estrés.

Además, nuestros dermatólogos le pondrán tratamiento específico con medicamentos para el eccema, no sólo para controlar el brote, sino un tratamiento de mantenimiento que haga que los brotes sean menos intensos y menos frecuentes.

Molluscum contagiosos

¿Qué es el molusco contagioso?

El molusco contagioso es una enfermedad vírica de la piel que provoca la aparición de pequeñas protuberancias o “granitos” de color rosado o de color piel. Es una infección vírica bastante inocua que sólo afecta a la piel y no pasa a otros órganos, y no suele causar síntomas. El virus se aloja dentro de la protuberancia y es muy contagioso, especialmente entre los niños, que son especialmente susceptibles a esta infección.

 

¿Qué provoca el molusco contagioso?

El molusco contagioso es provocado por un poxvirus. Si bien es más frecuente entre niños y adolescentes, también puede afectar a los adultos.

 

¿Cuáles son los síntomas del molusco contagioso?

Las protuberancias son pequeñas y suelen ser de color rosado. Cuando transcurre el tiempo, tienden a tener una depresión en el centro. En los niños las lesiones varían de dos a 20 o más. Las lesiones generalmente se presentan en grupos o racimos. No son dañinas, pero pueden provocar preocupaciones de tipo estético si aparecen en la cara u otras partes visibles del niño.

¿Cómo se diagnostica el molusco contagioso?

El diagnóstico del molusco contagioso se suele establecer con el examen físico y la historia médica completa del niño. Las lesiones tienen características que les son propias, por lo que el examen físico suele ser suficiente para dar el diagnóstico. No es habitual indicar otros exámenes.

Tratamiento del molusco contagioso

Las lesiones de molusco contagioso pueden desaparecer espontáneamente, pero en un periodo variable que puede llegar a varios meses. Por ello, suele ser necesario tratarlas antes para evitar que se extiendan y aumenten demasiado de número, sobre todo en los niños, en los que es muy contagioso.

El tratamiento puede variar en función de las características clínicas del paciente y, sobre todo, del número de lesiones. Cuando hay pocas lesiones puede ser suficiente la extracción o destrucción de las lesiones. Sin embargo, cuando éstas son muy numerosas, existen medicamentos que actúan localmente consiguiendo la eliminación del virus.

Impétigo

¿Qué es el impétigo?

El impétigo es una infección de la piel causada generalmente por dos bacterias: Estreptococos del grupo A o Estafilococos aureus. El impétigo suele afectar a niños en edad escolar y preescolar, especialmente durante los meses de verano, y se puede contagiar de una persona a otra causando una o más lesiones en la piel, que casi siempre están cubiertas con una costra seca color miel.

Los niños son más propensos a presentar este cuadro si su piel se halla afectada por algún otro problema como eczema, picaduras de insecto o alergias/irritaciones cutáneas. Las lesiones no duelen, pero sí pueden causar picor. Cualquier área de la piel puede estar afectada, pero normalmente aparece en brazos y piernas, cara (principalmente salen alrededor de la boca, nariz y oídos) y, a veces, en el cuero cabelludo.

 

¿Puede afectar el impétigo a otros órganos?

Aunque las bacterias responsables del impétigo pueden producir otro tipo de infecciones, el impétigo es, por definición, una infección cutánea, y por tanto es excepcional que tenga otro tipo de repercusión sistémica. Habitualmente cursa con buen estado general y suele ser una infección leve, sin embargo sí es muy frecuente que sea muy contagioso y que se extienda rápidamente por otras zonas de la piel.

 

¿Cuál es el tratamiento del impétigo?

El tratamiento del impétigo se establece en función de las características clínicas del paciente y, sobre todo, de la extensión de las lesiones. Se puede realizar con antibióticos tópicos o sistémicos, y también es importante buscar posibles reservorios de bacterias que pueden ser responsables de reinfecciones frecuentes. Esto se produce porque a veces adultos sanos pueden tener la bacteria en su cuerpo sin producir síntomas, pero que son responsables de infecciones en los niños.

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