Tratamientos para más de 40 años

Imagen ilustrativa del cuidado de la piel en esta etapa
Imagen ilustrativa

Cuidados y tratamientos a partir de los 40 años

Verte bien, con tu expresión y tu personalidad.

Un plan para cuidar tono, textura, hidratación o firmeza según lo que te preocupa. Con resultados razonables y sin la obligación de corregir cada señal del paso del tiempo.

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Cuidarte no consiste en borrar lo vivido.

La piel puede volverse más seca, el tono más irregular o cambiar la firmeza y el volumen. Estos cambios no son iguales para todas las personas, y no todo lo que cambia necesita corregirse.

Trabajar por objetivos, sin sobrecargar el rostro.

Un tono más uniforme

Se puede valorar IPL para ciertas manchas solares y lesiones vasculares. Si hay melasma, el planteamiento cambia.

IPL y tono de piel →

Textura y líneas finas

El láser fraccional puede tener un lugar en determinados casos, con una recuperación que se explica antes de decidir.

Láser fraccional →

Una expresión más descansada

Si las arrugas de gesto te preocupan, valoramos neuromoduladores para suavizarlas con un objetivo concreto.

Neuromoduladores →

Volumen y proporciones

El ácido hialurónico requiere planificar dónde aporta y dónde puede añadir un volumen que no necesitas.

Ácido hialurónico →

Pérdida de firmeza

Valoramos tratamientos de estimulación de colágeno cuando pueden aportar una mejoría razonable, con resultados graduales y límites claros.

Bioestimulación →

Cambios en el contorno

Si te preocupa la flacidez, estudiamos qué pueden aportar las opciones sin cirugía y qué resultados no cabe esperar de ellas.

Lifting 3D sin cirugía →

Cuello y escote

Estas zonas pueden necesitar un plan específico para su textura, tono o signos de daño solar, adaptado a su sensibilidad.

Cuello y escote →

Lunares y pequeñas lesiones

Antes de eliminar una lesión, la diagnosticamos. Una herida persistente, un lunar que cambia o un bulto nuevo merece valoración.

Lunares y verrugas →

La rutina también se adapta.

Si notas más sequedad o sensibilidad, revisamos limpieza, hidratación y los activos que usas. Algunas personas necesitan fórmulas más nutritivas; otras siguen teniendo grasa, acné o rosácea. No hay una crema de «piel madura» que encaje con todo el mundo.

La fotoprotección y la revisión de lesiones que cambian siguen importando. Los retinoides se valoran según indicación y tolerancia, sin aumentar su concentración por inercia.

Tu piel necesita un plan propio.

Cuéntanos qué te preocupa y qué te gustaría mejorar. Te explicaremos las opciones y sus límites, con un criterio médico adaptado a ti.

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